Un tallo
que nace y nunca muere,
crece en mi corazón
hecha raíces
y con suerte toca mi interior,
me da un poco de su escencia
que define
mi propio yo.
Y su savia
es mi savia
que corre por mis venas
y la bebe mi alma,
se une y se queda
y eso será lo que
lloraré con o sin pena.
Las raíces
se expanden más que en el cuerpom
toman lo que nadie vio
y por más que arranque una a una
siempre algo quedó.
Si preguntas
como es que no me di cuenta
yo te pregunto
¿cuantas veces respirás?
no me atacó,
siquiera me invadió,
entró por acercarme a su flor.
P A Z!
Puede ser un Jazmín o puede ser un Baobab...
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