jueves, 17 de junio de 2010

Nostalgia Al Café

Un aroma que se cruzó
y se me hizo presente mi primer amor,
una canción que escuchaba
entre amigos que quedaron retratados,
ese rayo de sol que me inspiró
como aqueldomingo de otoño
sentí una simpleza juvenil,
simpleza que me recordó como vivir.

Reviví sentimientos pequeño
que despertaban mi espíritu,
ese abrazo y ese grito de desahogado:
desborde, enganche y zurdaso al palo,
mientras gritaba gol mi corazón
porque el amor tocaba el timbre oxidado,
las charlas de cosas ínfimas,
el futuro quedaba lejos de acá
y de repente todo eso se fue
y quedaba seguir el presente.

Un poco de nostalgia al café,
un recuerdo fugaz que tosté,
una sonrisa amarga que endulcé
con lágrimas del ayer.



P A Z!
Huellas que nos marcan y jamás se borrarán.

jueves, 3 de junio de 2010

A Los Que Viven La Vida

Para los que ríen cada día
y los que actúan con valentía,
para los que creen todavía
que hay luz en la oscuridad infinita.

Para los que quieren amnistía
y los que odian la guerra fría,
para los de alma transparente
y a los que tienen la amistad bien presente.

Para los que flamean
la paz en sus banderas,
y los que se hacen fuerte
curándose las penas.

Para los que aprenden
de sus propias caídas,
y para los que viven
de los sueños y utopías.

Para los que no creen
en lo imposible
y en que todo
puede llegar a cumplirse.

Para los que estén realmente vivos
y quieran un mejor lugar,
para los que tengan pureza
en el alma y hermandad.

Para todos ellos,
para los que sientes
que aun se puede
tener un corazón fuerte,
para los que creen
que no todo es suerte
y viven la vida
con felicidad creciente.

Para todos ellos
un nuevo sol naciente,
para todos ellos:
lo mejor está al final del camino,
para todos ellos,
que quieren un mejor lugar
para todos ellos,
para los que se merecen más.




P A Z!
Para todos.

La Espera

Espera,
tortuosa y eterna,
falta un segundo
y ahora son dos,
el tiempo se detiene
y la aguja gira en contrarreloj.

Ya se fue un minuto
y pronto serán dos,
pero la anciedad
me recuerda su presencia
y me señala nuevamente
a su fiel compañera:
la eternidad.

Se fue otro minuto
y se irá otro más
como ya se fue un cigarro
y ,hecho humo, este también se irá
junto a mi vida
y a mi edad
porque cada minuto es una vida menos
y ya he muerto y reencarnada
más veces que el propio diablo
en ser humano.

Ahí se va otro cigarro
de mis dedos manchados
de nicotica y repetisión,
al igual que el bigote
que pende sobre mis labios
y mi piel y mi alma
dentro de su antro,
perdido y ya sin encanto,
que se ha ido oscureciendo
junto con mis años y mis cigarros.

Finalmente se paró el reloj oxidado
junato a una pisada en la lejanía
y de la oscuridad sale
el motivo de mi espera,
tortuosa y eterna,
que se acerca, me mira y me besa,
y mi tiempo se retrasa,
vuelvo a ser joven
junto a mi alma
y observo mi reloj de plata reavivada
y me sorprendo al darme cuenta
de que sólo cinco minutos habían pasado
con pausa y sin calma.

Esto no es delirio
ni estoy exagerando,
estas son las palabras
de un hombre enamorado,
al que esta escena se le repetirá
un millón de veces más.




P A Z!
Yo creo que el corazón tiene agujas de plomo y engranajes contra-anciedad.