viernes, 31 de diciembre de 2010

Crecer

Mismo sitio
mismo hablar
mismo hombre al caminar,
otro espejo,
mismo amor:
cosas cambian
y otras no.

Mismas culpas
mismo perdón,
mismos ojos
en tu rostro,
otra mirada
otra reacción:
remordimientos en el corazón.

La misma piedra
en el zapato,
el mismo bache
y el tropezón,
llorando en el suelo
se quedó
durante un rato,
luego siguió.

Mismo aire
mismo viente,
preguntate
si sos como ellos,
mismo cielo
misma tierra,
fijate de cual estás más cerca.

Hay cosas que no puedo hablar
sino nunca aprenderás,
pero siempre recordá
llevar en la mochila
un reflejo de tu alma.

Misma letra,
misma canción
y ahora prestá atención:
fijate si siempre sentís lo mismo
¿u oiste algo distinto?




P A Z!
siempre hay algún raspón en las rodillas que nos enseña

Tu Eternidad

Regalame tu eternidad
soy sólo un viajero
perdido en su voluntad,
mientras las agujas frías del reloj
marcan mis pasos
y presiento que hoy
necesitaré otro abrazo.

Repentinamente, se pone el sol,
puedo envejecer con vos
en tan sólo segundos,
y seguramente no me alcance
esta vida
necesito algo más
necesito tu eternidad.

Ha habido guerras, han habido llantos,
pasaron miles de risas
inclusive un adiós
pero no puedo evitar
sentir que me falta
algo más que tiempo,
fundámonos, infinitos.

Sigo perdido en la cinta
de una película
de nunca acabar
porque cada vez que te vas
todo vuelve a empezar.





P A Z!
... presiento que hoy necesitaré otro abrazo...